Un Adiós sin despedida
Más que una sombra eres un recuerdo perdurable, te volviste parte de mi pasado, mi presente y ese futuro que te persigue a través de los recuerdos. Como una despedida que no tuvo fin por un mensaje colgado, una llamada pendiente, que estas tan segura que se realizará que sin duda alguna y con el peso del cansancio dejas por sentado que la podrás contestar mañana o que tan sólo con un mensaje del día siguiente estarás al corriente de todo.
Pero que pasa cuando te levantas y luego de descansar tu cuerpo sientes un peso inexplicable que se siente sin razón y sin motivos. No le prestas atención y sigues en tu rutina, en lo que consideras primordial ante la cotidianidad, te enteras de la desgracia ajena, te preocupas pero sin tanta importancia. Pero al sentarte, respirar y meditar encuentras cosas que se entrelazan, coincidencias y acciones comunes; “entra la preocupación verdadera”.
Ese mensaje que dejaste sin enviar decides mandarlo, esa llamada que decidiste no atender accionas para realizarla inmediatamente, pero qué pasa cuando eres tu la que no recibes respuesta.
Empieza a emerger un sentimiento de desesperación, de mil interrogantes sin respuestas hasta que te topas con la verdad en el camino y un comentario de agua helada que te hace paralizar por segundos la respiración, que tu corazón palpite tan fuerte que sientas que el pecho no puede mantenerlo adentro, la piel se te eriza. No pudiste despedirte y escuchar el ultimo susurro de su voz, sin reclamos, palabras bonitas o simple simulo de una sonrisa…
Entra el arrepentimiento y la falta de creencia de la realidad que aconteció. La confusión te envuelve y quieres verlo con tus propios ojos, tu entorno se cubre de colores oscuros, llanto, lamentaciones, gritos, desmayos y rezos; hasta que llegas a darle rostro a ese adiós, se te mezclan los sentimientos y sencillamente los sentidos de manera automática se te desconectan.
Sin sentir, escuchar, oler, hablar ni entender decides no creerlo y retirarte, con la esperanza que recibirás una llamada que decidirás contestar y explicaciones de las cosas raras que según tu estas soñando.
Pasan las horas y nada de eso sucede, intentas dormir y no lo logras, los pensamientos se te vuelven una cárcel y los recuerdos se convierten en alucinaciones diarias.
Tu pasado se vuelve como una fantasía insatisfecha, que los terceros afirman que se irá borrando con el tiempo, pero porque a medida que pasan roces de otros labios, manos que no dejan caricias marcadas en mi piel y palabras bonitas que le dan música a mis oídos se vuelven simples ante la comparación de una sombra que no tiene forma ni fondo.
No me dejaras, pero no me importa! porque yo tampoco lo he intentado, siempre serás parte de mi, me enseñaste sin esfuerzo de que uno ama cuando quiere, no cuando se dan las cosas. Que el interés por la vida de una persona se logra con el suspenso y las curiosidades de las acciones, que una palabra consigue todo, que una caricia puede hacerte más permanente que un beso sin sentimiento, que un abrazo vale más que el olor en una almohada.
Nunca trataré de encontrarte dentro de otras personas porque es imposible, simplemente esperaré el momento que nos volvamos a topar.
Un adiós sin despedida es simplemente un grito sin ruido, una canción incompleta, un dolor sin necesidad de una herida, una mirada tuya permanente.

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